domingo, 21 de abril de 2019

Diagnósticos Escuela de Estética Año 2019 Expresión Dramática


o   Grupo Naranja:
El grupo concurre al taller en el turno mañana, en la primera hora del día lunes.  Es su contacto inicial con el lenguaje, salvo el caso de aquellos integrantes que asistieron hace dos años al Grupo Chocolate. Están en plena etapa de discriminación de la tarea,  allí dónde se encuentra el “para qué de la reunión” .
Entran fácilmente “in lusio”, sin que medien consignas teóricas, sino aceptando íntegramente la propuesta dramática del docente de forma inmediata, donándole toda su gestualidad significante, sumergiéndose así en el juego dramático. Son plenamente conscientes de lo que sucede, prueba de ello es que pasada una semana pueden recordar  “qué hicimos” la semana anterior, ingresándolo en la memoria semántica y formando sistema.
Trabajan a grupo total, no están en condiciones (tal como es absolutamente esperable) aún de trabajar en grupos parciales, tampoco pueden todavía generar creaciones dramáticas autónomas sin que medie la expresa intervención docente; aunque sí van mechando propuestas que diversifican el juego dramático a tono con sus propios contenidos subjetivos.

o   Grupo Fucsia:
El grupo asiste al taller en la segunda hora de la mañana del lunes, es un grupo heterogéneo en su constitución, más esto no es obstáculo para el normal desarrollo de las actividades pertinentes al crecimiento de la mayoría de sus integrantes en el aprendizaje del arte  dramático. Son capaces de generar dramaturgia propia de forma autónoma sin más necesidad que la clara formulación de consignas  que les sirvan de punto de partida y arranque de su construcción. Sí se observan algunos casos - puntuales -  de un fuerte temor a la exposición, que conspira con la apropiación de los medios de expresión y comunicación teatral. Se deberá trabajar en consecuencia en la constitución de un clima de confianza y contención grupal que permita la liberación del temor a la exposición, de modo de remover el obstáculo citado, a través del abordaje lúdico; y en hacer especial hincapié en la realidad de la protección ficcional.
Aceptan y disfrutan de juegos y ejercicios de concentración, mantenimiento de la atención focalizada y fortalecimiento de la atención periférica.

o   Grupo Violeta:
El grupo concurre al taller el día lunes en la primera hora del turno tarde.  Es un grupo en el que aún los que tienen su primer contacto con el lenguaje en la Escuela se encuentran en condiciones de asumir consignas complejas, como aquellas que apuntan a componer personajes más allá de su caracterización externa y abandonar el definitivamente el  mero desempeño de roles.
Sí debe tomar nota de que es necesario  trabajar en la ruptura de estereotipias repetitivas de contenidos televisivos  y/o cinematográficos, que ocupan el centro del campo del consumo de bienes culturales dramáticos,  provienen de usinas de la massmedia y objetivan una cultura extraña a la genuinamente artística.
El grupo está en posibilidades ciertas de emprendimientos artísticos de impacto comunitario, es extraordinariamente ordenado y permite “volar alto” a los propósitos docentes. No existen problemas de dinámica grupal, aunque sería muy saludable  se lograra la interacción fluida entre subgrupos que suelen aparecer en el trabajo a grupos parciales muy marcados.
Al  grupo concurren dos chicos integrados acompañados de su maestra especial integradora, en la exacta medida de sus posibilidades se han integrado en grado máximo, uno de ellos lo hace con gran autonomía, el otro necesita del acompañamiento casi permanente del docente.

o   Grupo Protección:
El grupo asiste al taller los días lunes de 18:40 a 20:00 en el edificio de la Sociedad de Protección a la Infancia, pues este taller es de extensión de la Escuela de Educación Estética.
Este año,  luego de tres encuentros en los que se trabajó en grupos separados de niñas y niños con una extrema diversidad de franja etaria - así era lo que se hacía de acuerdo a las condiciones institucionales - se logró conformar un grupo integrado tanto por niñas como niños que concurren al taller en un espacio especialmente acondicionado para su desarrollo, y con el acompañamiento permanente de una cuidadora de la institución. Se acotaron además los límites de edad en el extremo de los más chicos, esto es: ya no hay bebés de jardín maternal en la clase de teatro. Esto posibilita un salto de calidad pedagógica extraordinario.
Es cierto que se mantiene el inconveniente de la diversidad en la franja etaria, pero ya no está en la categoría de “extrema” y por otro lado la presencia de todos sin discriminación por sexos, hace que el trabajo pueda ser todas las semanas para todos y no una semana para las niñas, una semana para los niños.
Trabajan ahora contenidos específicamente dramáticos, sin el cruce constante de problemáticas extrañas a los objetivos del taller. Llevamos dos encuentros con estas nuevas condiciones, y si bien el contexto sigue siendo el judicializado, nada se ha dado antes en el lugar, tan parecido a una escuela y de las mejores prácticas pedagógicas como son las de los servicios propios de la Dirección de Educación Artística, dada la libertad metodológica de la enseñanza del objeto de saber que portan y ayudan a construir a otros.
Están ávidos de hacer, entran en procesos ficcionales con facilidad. En este nuevo ámbito espacial se mueven cómodamente. Se divierten y juegan dramáticamente. Hay sí diferencias muy grandes entre los mayores que han tenido contacto con el lenguaje en años anteriores en aquél espacio caótico cruzado por otras dinámicas convivenciales y que a pesar de ello muestran a las claras que se han apropiado de gran cantidad de contenidos teatrales y pueden ponerlos en las producciones en algunos casos con excelencia artística, y los más chicos o los que tienen su primer contacto con el lenguaje. Están en posibilidades de producir representaciones teatrales organizadas.

o   Grupo Verde Oscuro:
El grupo cursa el taller los días miércoles en la primera hora del turno tarde, en él se puede realizar una nítida clasificación de subgrupos, a saber: a) los que muestran una gran capacidad de crecimiento en la producción dramática, b) los que poseen esa capacidad y no la muestran por estar muy a menudo superados por el rol social y c) los que por ser nuevos y aún encontrarse en plena etapa de discriminación de la tarea y con dificultades de ubicar “su lugar habitable” en la dinámica grupal. Esto implica la necesidad de un gran trabajo en lo que hace a: 1) posibilitar que no se retarde el crecimiento del subgrupo “a”, 2) generar la preferencia por el rol dramático por encima del social en el subgrupo “b” y 3) realizar un acompañamiento e intervención constante para habilitar el encuentro de “su lugar” a los integrantes del subgrupo “c”. A pesar de que pudiese pensarse que este diagnóstico constituye un “mal diagnóstico”  para el grupo, no lo es, pues es muy posible trabajar en las direcciones citadas.
Al igual que el Violeta, el grupo está en posibilidades ciertas de emprendimientos artísticos de impacto comunitario.

o   Grupo Turquesa:
El grupo asiste al taller en la segunda hora del turno tarde del día miércoles. Es un grupo de dinámica caótica, propia de la edad. Están en plena transición hacia la concienciación del objeto teatral. Necesitan que el docente se involucre en el juego dramático, ponga en marcha y precise claramente la estructura dramática y efectúe los señalamientos pertinentes de acuerdo a los emergentes, permitiendo la constante corrección del rumbo. El trabajo se debe centrar en la discriminación de lo específicamente dramático, desde el uso del espacio, pasando por el ejercicio del rol, la constitución del conflicto, las acciones y la construcción de trama, hasta la percepción experiencial de la necesaria presencia del público para la constitución del hecho dramático.

o   Grupo Dorado:
El grupo concurre al taller los días jueves de 17:30 a 18.40. Se ha logrado consolidar un grupo de buen número: siete integrantes.
Si bien prácticamente la totalidad de quienes  asisten , han tenido un largo contacto con el lenguaje, las características específicas de la propuesta pedagógica del taller los coloca frente a un modo de aprendizaje teatral que implica que deban deconstruir, si bien no sus procesos de aprendizaje anteriores, sí los sentidos que producían al transitarlos, permitiendo así la construcción y encuentro de nuevos sentidos, que al darse de presencia configuren una importante cadena de “insights” (“caída de fichas”, “iluminaciones súbitas”), que transformen su práctica. El grupo se encuentra en excelentes condiciones de realizarlo, su receptividad es muy alta. Están en condiciones de comenzar a sostener conductas escénicas orgánicas y a encarar la composición de personajes. Recortan los conflictos con claridad y mantienen los objetivos de los personajes. Experimentan un claro progreso en el ejercicio de su gestualidad significante asumiendo su totalidad corporal y la posibilidad de transformación  del instrumento expresivo-comunicativo.

o   Grupo Amarillo:
El grupo cursa al taller los días viernes por la mañana en la segunda hora. Podría denominarse al grupo: “Amor extremo por lo escenográfico”, no siendo esto un obstáculo en su crecimiento en el aprendizaje dramático, aunque sí dificulta en alguna medida el óptimo uso del tiempo de clase. Se debe efectuar una constante negociación entre esa tendencia a generar el mundo que habitan las creaturas teatrales y la necesidad de poner el acento en la propia creación de las creaturas. El ambiente grupal es excelente, la dinámica es fortísima… de muy alta energía, esto posibilita un vuelo imaginativo amplio y grandes horizontes creativos. Les cuesta aceptar intervenciones que corten la ficción para propiciar la reflexión sobre la acción, pues las juzgan una interrupción al goce que les produce el juego ficcional. Esto hace que las intervenciones se realicen de modo muy preciso ante la aparición de emergentes que las hagan necesarias y sin que se noten como “cortes”.

o   Grupo Bordó:
El grupo asiste al taller los días viernes a la tarde en la segunda hora.  Es un grupo sumamente heterogéneo en su constitución, poco a poco está logrando el orden mínimo necesario en  el normal  desarrollo de las actividades indispensables para su aprendizaje. La citada heterogeneidad implica que mientras algunos de sus integrantes están en condiciones de realizar producciones teatrales organizadas, otros puedan apenas participar de juegos reglados con consignas extremadamente simples,  que propician  la adquisición de esquemas básicos para el juego específicamente dramático. La dinámica grupal es lo suficientemente caótica como para ameritar la intervención docente casi permanente, precisando la tarea específica y los objetivos comunes. Hay una preeminencia del ejercicio del rol social por sobre la tarea, que implica un operar constante para volver al camino.